La mascarilla solidaria

Esta es la historia de una mascarilla que no se compró rápidamente antes de que se agotaran, la que no se arrebató de otras manos en pánico, la que no acabó olvidada junto a desperdicios y la que siguió su camino para proteger a los que hoy más lo necesitan, la mascarilla solidaria.

Si sales a la calle que sea con mascarilla y guantes, vete al supermercado a hacer una buena compra y no salgas, adquiere jabón e hydrogel, vuelve a España ya cuanto antes… son algunos de los consejos que he recibido cariñosamente estos días. Todos con la buenísima intención de cuidarme y yo he decidido a mi turno cuidar a alguién más. He dejado el material para los que realmente lo necesitan y me he fabricado de forma artesanal mi propia mascarilla con lo que tenía por casa. Tú también puedes seguir la cadena de solidaridad.

El servicio público de salud de Bélgica ha sacado un modelo de mascarilla bucal¹ para quien quiera confeccionarse una. Informan de que en estos momentos de penuria de material, las mascarillas hechas en casa sirven para la población general y las mascarillas profesionales deben reservarse para los centros y profesionales de la salud. Al igual que en España, han pedido que se donen las reservas de mascarillas al hospital más cercano.

Esta mascarilla es útil en caso de no disponer de una mascarilla médica. Es menos eficaz pero protege más que no llevar ninguna cuando sea necesario. La eficacia de una mascarilla depende además de su confección, del manejo de la misma y las prácticas que la acompañan.

En contrapartida a las de papel de uso único que sólo las puedes utilizar una vez y desechar, la gran ventaja de la mascarilla solidaria es que es reutilizable. Se lava y se vuelve a usar tantas veces como quieras. En términos de ecología y de recursos tiene mucho sentido.

Cómo hacer una mascarilla

Se trata de una mascarilla bucal de tela que funciona como una funda de cojín. Tiene una abertura lateral por la cual se puede añadir más capas como un filtro en el interior.

Es para adultos.

He elegido el siguiente modelo de mascarilla porque es sencillo, fácil de hacer y podemos encontrar los materiales facilmente en casa. Por ejemplo, si crees que no dispones de cinta elástica, rescátala de ese viejo pijama que ya no te pones o utiliza un lazo o cinta de sujección.

Material para hacer una mascarilla

  • Máquina de coser o, en su defecto, hilo, aguja y unas manos bailongas
  • Tijeras
  • Alfileres
  • Regla/ cinta métrica y lápiz
  • Cinta elástica
  • Filtro
  • Tela

Consejos para fabricar una mascarilla

  • Diferentes capas de tela ofrecen una mejor protección que una sola capa.
  • Utiliza tela de algodón o poliester antiestático para las caras exterior e interior y filtro (aspirador, café, lana, polar, papel de cocina) para el relleno.
  • La cinta elástica debe ser suficientemente larga para sostenerla lejos de la cara.
  • Las capas de tela muy gruesas dificultan la respiración y son incómodas de llevar.
  • Es esencial lavar la mascarilla regularmente en la lavadora a alta temperatura.

Coser una mascarilla paso a paso

Vas a dedicar un momento para ti, de creatividad y calma. Escoge un espacio bien iluminado, acércate a la ventana que te de el airecito, dale al play a tu música preferida y… ¡allá vamos!

Una vez que tengas el material a mano, comienza leyendo y comprendiendo el patrón de la mascarilla. Se compone de 2 partes, la cara exterior (azul o gris) y la interior (blanca), dejando un hueco en el interior. Una de las caras no se cose, se deja abierta para crear una especie de bolsillo y poder añadir más capas así como quitarlas para cambiarlas.

Puedes verlo en grande aqui

Prepara la tela según las medidas indicadas. Ocupa en total lo que un folio A4, la cara interior es de 20 x 18.5 cm y la cara exterior 20 x 20 cm. Mide y marca las dimensiones ayudándote de regla y lápiz. Luego corta ¡trss trss trss!. Haz lo mismo para ambas partes.

Empieza a coser. Con la ayuda de unos alfileres, ensambla las dos partes, uniendo la cara exterior con la interior por el lado que mide 20 cm y cose.

Cose el pliegue para crear el bolsillito, es decir, el espacio entre la cara exterior e interior que te va a permitir introducir un filtro entre las caras.

Para preparar el cosido final, haz los pliegues en acordeón según las medidas del patrón. Mide, pliega y sujeta. Además situa las cintas elásticas con alfileres.

Finalmente, cose la mascarilla y repasa en dibujo de zigzag para reenforzar la costura.

¡Tachán!, tu mascarilla solidaria está lista para usar y reusar.

Cara interior de la mascarilla
Cara exterior de la mascarilla

Para informarte acerca de la utilización de la mascarilla y medidas de higiene, saber en qué ocasiones debes usarla, cómo debes ponértela y cuál es tu situación particular, debes referirte a fuentes sanitarias oficiales (Organización Mundial de la Salud², servicio de salud de tu comunidad, profesionales de la salud, Ministerio de Salud Pública,…).

Hoy no te pido que me dejes un comentario, simplemente quédate en casa


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