Homegrade, eficiencia energética

A, B, C, D, E, F, G…puede parecer el recital del abecedario pero en realidad es la escala del certificado energético que cuenta con esas siete letras. Entendiéndose la A como mayor eficiencia energética de un alojamiento y la G como la menos eficiente.

Tan importante como elegir productos más sostenibles como las botellas reutilizables o el oriculi, lo es hacer atención con nuestro consumo energético, es decir, cuánta agua, electricidad y gas gastamos en casa.

Qué es la eficiencia energética

El objetivo del ahorro energético es reducir la cantidad de energía requerida para proporcionar productos y servicios. 

Escala de eficiencia energética

La escala de eficiencia energética es un indicador del rendimiendo de la energía. Cubre la energía para calentar los espacios, el uso del agua, la ventilación y el consumo de electricidad calculado sobre la base de una ocupación estándar. Se mide en energía primaria por espacio y por año (kWh/m²/y).

Los alojamientos clasificados en A son los más eficientes energéticamente hablando y tienden a suponer facturas del hogar más económicas.

Los G son los menos eficientes. A mayor CO2 produce tu hogar, más contribuye a la contaminación del Planeta.

Para vender o alquilar una casa, las autoridades exigen un certificado energético que permita al interesado conocer su impacto energético, pero no se exige un nivel determinado.

Analizar la energía que consumimos y disminuírla viene bien a nuestro bolsillo y a la vez reducimos nuestra huella de carbono. Mi conocimiento sobre la huella de carbono era mínimo hasta que trabajé sobre ello con la ayuda de Homegrade.

Qué es Homegrade

Centro bruselense de consejo y acompañamiento sobre la vivienda conformado por un grupo de expertxs que facilitan proyectos de eficiencia energética.

Estos superhéroes visitaron mi casa para establecer un diagnóstico y marcar un plan de acción, incluyendo consejos personalizados. Analizamos factor a factor cuál es el impacto ambiental de mi alojamiento y sus debilidades. Reflexionamos sobre cómo cambiar mis hábitos de consumo energético y finalmente, mejorar la calidad de vida en casa.

Además, llevaron a cabo acciones prioritarias, como instalar un cepillo en la puerta principal para paliar el gran hueco que había y contener la energía en el interior. Cuentan con profesionales en inserción social, que lo convierte en un proyecto aún más humano.

Cómo ahorrar energía en casa

Me centro aquí en los gestos de la vida cotidiana y pequeñas intervenciones que todos podemos llevar a cabo, y si algo es complejo, pide ayuda como lo hice yo, aprenderás mogollón.

Agua

Qué a gusto se está con la agüita caliente rozando nuestro cuerpo…y ese toque limpio en la cara en los días de calor… el agua bien fresquita recién salida del grifo… ¡Despierta!

Alrededor de 3 de cada 10 personas (2100 millones), carecen de acceso a agua potable y disponible en el hogar – OMS y UNICEF²

  • Cierra el grifo mientras te enjabonas el cuerpo o te cepillas los dientes.
  • Cuando lavas los cacharros a mano, llena la pila de agua para enjabonarlos a la vez.
  • Mete botellas de agua en la cisterna del WC, ¡así lo engañas! y gastará menos agua.
  • Utiliza sólo el agua que necesites, incluso cuando sea “gratis”.
  • Aprovecha el agua sobrante fría de la ducha para el WC, limpiar o regar las plantas.
  • Instala un mango de ducha ecológico.

Calefacción

El sistema de calentamiento de la vivienda representa alrededor del 70% de la gases de efecto invernadero y representa hasta el 57% de la factura energética en Bruselas¹. Tan importante es una buena instalación para evitar peligros a la vida humana, vegetal y animal como lo es un uso correcto y responsable.

  • Baja 1°C la temperatura y tápate con algo calentito ¡Déjate llevar, siente el hygge!
  • Instala un panel reflectante para proyectar el calor hacia el interior de la vivienda y disminuir que se filtre por la pared.
  • Instala un termoregulador y programa la camefacción según las horas de presencia.
  • Purga todos los radiadores antes de la temporada de frío para quitarle el aire.
  • Limita la temperatura según el uso de la pieza: salón 19°C, cocina 18°C, habita 16°C, vacías y durante la noche 14°.
  • Instala un cepillo de puerta para evitar el escape de calor.

Ventilación

La renovación del aire reduce el riesgo de condensaciones en el interior de la casa. Estupendo para que nos llegue oxígeno a la cabeza y…podamos pensar ☺️.

  • Airea 2 veces/día mínimo 15 minutos. En invierno, para evitar las pérdidas de energía y que no se enfríen las paredes, apaga antes la calefación y airea tan sólo durante 15′.

Electricidad

La del pelo o esa que chispa cuando tocas a alguien también es electricidad, pero aquí voy a centrarme en la del hogar. Se obtiene mayoritariamente mediante fuentes de energía convencionales de origen fósil o nuclear, pero un desarrollo sostenible pasa por el fomento de las energías renovables.

  • Abre las cortinas, aprovecha las horas diurnas… ¡La luz del día es maravillosa!
  • La secadora es uno de los aparatos más energívoros de la casa. Seca la ropa al aire libre o en una pieza aireada.
  • Apaga la luz cuando estés ausente.
  • Elige el programa económico de tus aparatos electrónicos.

Son otras muchas las intervenciones se pueden realizar a nivel de construcción, como por ejemplo elegir ventanas de doble cristal, aislar el tejado y la fachada, sellar una puerta o ventana, impermeabilizar una caja de persiana, aislar las tuberías y tanques de agua caliente,…

¿Habías pensado ya en la eficiencia energética? ¿Conoces este tipo de programa en tu localidad? Cuéntamelo aquí abajo.


Para profundizar sobre la temática:

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