Mi bicicleta también se llama Filomena

Filomena se llama este projecto y también es el nombre que le puse a mi bicicleta cuando llegó a casa en forma de ramo de flores. La clásica que venía usando durante años ya no cabía en mi nuevo hogar y eso hizo que una plegable fuera la mejor opción. Filomena me lleva al infinito y más allá.

Como ves, empecé familiarizándome con la bicicleta en los años 90s con la preciada ayuda de mi hermana favorita y mi tía, que me sostiene escondida por detrás.

Este aventurero transporte formó parte de todos mis añorados veranos azules. Soñábamos que hacíamos largas distancias montaña arriba, pero la realidad es que lo más lejos que llegábamos era a la fuente del barrio de al lado.

Lejos llegué a Bruselas en el 2015, donde cansada de las caras largas y los túneles del terror del metro, pensé que cambiar de medio de transporte daría más alegría a mi vida. En la capital europea es bastante fácil moverse en bici, como lo es cada vez en más ciudades. Realizara un taller de Bike Experience para ponerme a punto y conocer las particularidades del código de la ruta para ciclistas (señales de ceda, conducta y posicionamiento, gestos de indicación…).

Todos los días recorro 12 km en dos ruedas para ir a trabajar. Voy a la universidad, salgo a pasear, voy a hacer la compra, hago deporte, pedaleo de noche…uso la bicicleta para todo. ¿Quieres saber por qué?

Razones para desplazarse en bicicleta

La bicicleta es el transporte más económico (después de caminar). El billete de transporte cuesta 49€ al mes. Una bicicleta de segunda mano puede costar unos 60€. Si divides lo que te ha costado la bici entre la cantidad de desplazamientos que haces, el coste del trayecto es mínimo.

Adiós a los atascos. Desplazándote en dos ruedas, esquivar los otros vehículos y obstáculos de la vía es pan comido. Lo que yo hago es: me tomo tiempo para trazar la ruta ayudándome de guías para ciclistas y mapas locales, así elijo un camino rápido y seguro.

La bicicleta te pone el culito redondito. Transpirar es una reacción fisiológica natural del cuerpo humano, acéptalo y aprovecha los trayectos en bici para mantenerte en forma. Uno de mis trucos es llevar ropa de cambio, así me puedo desmelenar pedaleando sin disgustar después al olfato del de al lado.

La OMS¹ estima que 30 minutos de bici al día reducen el riesgo de problemas de salud

La bicicleta es ecológica. El único humo que desprende es el de nuestra respiración. Es el transporte más limpio, bueno para el medio ambiente, ayuda a reducir las emisiones de gases y mejora la calidad del aire.

Te pagan por ir en bici a trabajar. Aunque cuando no me pagan la uso igual. En algunas organizaciones, a lo ciclistas nos indemnizan a 0.25 €/km. A 12 km/dia durante una media de 260 días/año… ¡juzga tú mismx!

Olvídate de la búsqueda desesperada de parking. La bicicleta es tan práctica que puedes aparcarla en cualquier lado. Lo ideal es guardarla en un lugar cerrado. También puedes atarla en los barrotes habilitados en la calle y,  como último recurso, las vallas o farolas. El portal del vecino no es una opción.

Clin! clin! Viajar en bicicleta reduce considerablemente las molestias acústicas de las urbes. El ruído es percibido como una de las primeras alteraciones a la calidad de vida. El sonido del claxón de la bicicleta es suave ¡aunque a más de uno haga saltar de un chimpo!

La bicicleta te da alas, ¡vuela!. El aire fresco rozando mi cara, fundirme en armonía con el entorno por el que paso, saludar a viva voz a la bici de al lado… Me da energía por la mañana y despeja mi mente por la noche.

Y tú, ¿cómo ves lo de usar la bici en tu ciudad? ¿Tienes otras razones que añadir?

¡Buena pedalada!


1 Transporte, medio ambiente y salud, Organización Mundial de la Salud: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/107336/E72015.pdf?sequence=1&isAllowed=y

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